171 Aniversario de la Sociedad de Socorro

El pasado 16 de marzo, la Estaca Chapultepec, llevó a cabo su actividad del Aniversario de la Sociedad de Socorro, en la Marquesa, Estado de México.


Comité de Medios

Magna celebración del Aniversario de la Sociedad de Socorro se llevó a cabo el pasado 16 de marzo en el Valle del Caballo Blanco, ubicado en la reserva territorial denominada: La Marquesa en Huixquilucan, Edo. de México a la cual asistieron más de 300 mujeres de las diferentes unidades de la Estaca Chapultepec.

      El propósito de dicha conmemoración fue honrar la memoria de los pioneros que mediante un gran sacrificio cimentaron las bases para el establecimiento de esta Iglesia.

      Ataviadas con vestimenta de mediados del siglo XIX, decenas de hermanas se dieron cita desde muy temprano en las inmediaciones de este Valle, el cual ofreció no solo el escenario, sino el clima ideal para recordar el trayecto que los primeros miembros de la Iglesia recorrieron desde Nueva York hasta el Valle de Lago Salado en el Estado de Utah; en medio de un sinfín de tribulaciones y bajo un clima frio en extremo.

      A pesar de las bajas temperaturas, del viento y la lluvia la actividad dio comienzo a las 9:00 hrs. Diez compañías representaban a la misma cantidad de unidades de la Estaca Chapultepec, cada una de ellas formada por un grupo de treinta mujeres en promedio, quienes perfectamente organizadas y coordinadas por la Presidencia de la Sociedad de Socorro de Estaca -Pdta. Cristina Hernández; primer consejera Irma Almeida; segunda consejera Mariana Gonzalez-  dieron comienzo a su marcha alrededor del Valle del Caballo Blanco.

      Algunas empujaban la carreta, mientras que otras cantaban y se daban ánimos unas a otras.  De cuando en cuando se hacían paradas para hacer cambio de roles y tomar un respiro.

      El camino se componía de algunas planicies, pendientes y cruce de arroyos que permitieron a las hermanas imaginar las duras condiciones que los pioneros debieron enfrentar para lograr su propósito de llegar a la Sion prometida.

      Alguno que otro contratiempo se presentó cuando la rueda de la carreta de la compañía Cuajimalpa parecía salirse, pero la oportuna ayuda de los líderes del sacerdocio impidió que esta se quedara en algún tramo del recorrido.

      La caminata transcurrió sin mayores problemas hasta terminar. Al final un grupo de varones ofreció una entusiasta bienvenida a la gran caravana compuesta por hermanas de edades muy jóvenes hasta aquellas con mayor experiencia. Todas reflejaban un semblante de gratitud y alegría por experimentar lo que debió significar ese gran sacrificio para las primeras mujeres de esta Iglesia. En seguida –como parte del programa- bajo un cielo nublado, una lluvia ligera y un frío intenso se realizó un sencillo devocional al aire libre.

      El mensaje de la Pdta. de la Sociedad de Socorro invitó a las hermanas a ser pilares fuertes de la familia, a inculcar valores firmes en los hijos y ser fieles y firmes en el Evangelio; en especial se refirió al mensaje que dio el Pdte. Lorenzo Snow en el que se refiere a la santificación que trae el sacrificio y añadió: “Nuestro Padre Celestial nos pone pruebas, la aflicción es una medida por la cual podemos ser perfeccionados, si todo nuestro entorno fuese pacífico, seriamos indiferentes ante la vida”.

      El Pdte. David Esparza destacó la valiosa labor que la mujer realiza en estos tiempos. Agradeció por todo el esfuerzo que hacen por sostener a sus esposos y por su firmeza en cuidar de sus hogares. ser una ayuda idónea para los maridos, de manera inspirada continuó diciendo: “Si una gran mujer se une con un gran hombre, ella lo hará ser grande. Nuestras esposas siempre nos ayudan y alientan, recuerden a mujeres como María, Ruth, Esther o Abish, todas ellas fueron valientes al defender la verdad, tengan firme su testimonio del evangelio, este se requerirá en cualquier momento. Esta Iglesia es de misioneros pioneros y gente valiente”.

      Posteriormente se presentó un  número muy especial, un hermoso canto a cargo de las hermanas Villarreal, Johnson y  Kelle Moon entonando el himno “Oh permanece Salvador” el cual hizo revivir el sentimiento que durante la gran travesía debieron sentir los pioneros.

      Finalmente el élder Daniel L. Johnson Presidente del Área México, tomó la palabra y habló acerca de la familia Loader; se refirió a James y Amy Loader como un ejemplo de sacrificio y de fe. Invitó a las mujeres a ser conscientes de la importante función que juegan como madres de muchas generaciones y del impacto que pueden tener en sus hijos, nietos y bisnietos.

      Al terminar el servicio devocional las hermanas de la Estaca Chapultepec bailaron juntas la música regional de aquella época, luego vinieron las carreras de carretas en las que las hermanas demostraron su gran fortaleza física y su entusiasmo. Aún algunos obispos que estaban presentes pudieron participar en esta divertida competencia.

      La actividad finalizó con un refrigerio a base de deliciosos sándwiches, tortas y frutas que se ofrecieron a todos los asistentes.

      La mayoría de quienes asistieron expresaron su respeto y admiración por las mujeres pioneras de la Iglesia. Sin duda esta actividad ha dejado un vivo recuerdo del precio pagado por los primeros miembros para que esta Iglesia saliera a la Luz.